“PRIMERO HAY QUE CANTARLO”, WYCLIFFE GORDON
Clase magistral basada en el libro “Sing It First” del reconocido artista.
6 de Julio de 2013
SALA TELEFONICA del Centro Cultural Roberto Cantoral

El maestro Wycliffe Gordon explicó su método personal para la ejecución musical.
Para músicos de cualquier nivel y púbilico en general.

Los temas que se abordaron fueron: ejercicios de calentamiento, estilo, embocadura , articulaciones, registro y lo más importante, “Sing It First”(“primero hay que cantarlo”) y su secreto para tocar y desarrollar el oído al mismo tiempo.

“Primero hay que cantarlo” -Wycliffe Gordon

“Increíble la clínica del maestro Wycliffe Gordon!.. Aún estoy sacado de onda, lo había visto en vídeos pero en vivo esta impresionante ufffff no te pases…!” Alejandro Diaz Avendaño (trombonista principal de la Orquesta Filarmónica de la UNAM).

ALI JACKSON QUARTET // 21 . 07 . 2013

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CARTEL Ali Jackson

ALI JACKSON con Emmet Cohen, Russell Hall y JD Allen
Sábado 30 de Noviembre de 2013
-20:30 hs. Concierto
-13:00 hs. Conferencia para todo público, gratuita con registro en línea:

https://sites.google.com/site/newyorkjazzallstars/Registro

Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral
Boletos en el sistema www.ticketmaster.com.mx
o al 5325 9000

Ali Jackson, baterista
Polifacético compositor, arreglista y profesor de música. El percusionista Ali Jackson es uno de los más dotados bateristas de nuestro tiempo y es considerado también un músico original e innovador, reputación que se ha ganado a raíz de sus giras internacionales junto a Wynton Marsalis, Omer Avital, Joshua Redman, Aaron Goldberg y Kurt Rosenwinkel. El Mtro. Jackson es conocido por crear un fuerte retrato de las emociones a través de su forma de tocar con intensidad, swing y una técnica deslumbrante.

“El ritmo de la música está en todas partes y en todo lo que nos rodea. Informa lo que somos como ciudadanos de una comunidad global”. Con esto en mente, Jackson, utiliza los sonidos del bebop, funk, gospel e influencias clásicas para hacernos sentir la música en todas sus dimensiones. Esta temporada 2013-14 marca su octavo año como baterista de la Jazz at Lincoln Center Orchestra y del quinteto de Wynton Marsalis.

”Ali Jackson [is as] expressive as he wants to be, with the ability to bend jazz rhythm into abstract art and then steer it back into a groove.” -Ben Ratliff, NY Times

“… Ali Jackson generates a subtle but irresistible force when he plays, making even the smallest gestures advance his agenda of locomotion.” -Nate Chinen, New York Times

www.alidrums.com

JOHN ELLIS QUARTET //

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Jonh_Ellis_Quartet

JOHN ELLIS QUARTET
Sábado 5 de Octubre de 2013
Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral

John Ellis, saxofón
Gerald Clayton, piano
Joe Sanders, contrabajo
Joe Dyson, batería

-20:30 hs. Concierto
-13:00 hs. Conferencia para todo público, gratuita con registro en linea:

https://sites.google.com/site/newyorkjazzallstars/Registro

Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral
Boletos en el sistema www.ticketmaster.com.mx o al 5325 9000

John Ellis creció en Carolina del Norte y era un candidato improbable para una carrera en la música, pero en algún lugar entre cantar himnos en la iglesia de su padre, jugando con Scott Joplin Rags en el piano, y marchando en la banda de la escuela secundaria, comenzó a darse cuenta de que la música era lo único que realmente quería hacer.

En su segundo año en la escuela secundaria comenzó sus estudios serios de la música en la Escuela de Bellas Artes de Carolina del Norte. Allí, John aprendió con el reconocido saxofonista James Houlik, que sigue siendo uno de sus mentores más importantes. Después de cuatro años en la NCSA, John se mudó a Nueva Orleans para continuar sus estudios con el pianista y pedagogo Ellis Marsalis.

John Ellis on his early music education & development:

John Ellis & Snarky Puppy Live at Rockwood:

“New York Jazz All Stars” 2013: Ciclo de conferencias y conciertos // 19 . 07 . 2013

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CARTEL_GENERAL_Temporada

NEW YORK JAZZ ALL STARS 2013
Ciclo de conferencias y conciertos organizado por DeQuinta Producciones en sociedad con Jazz at Lincoln Center.

LA JORNADA
REPORTE DE JAZZ: WYCLIFFE GORDON
Por JUAN ARTURO BRENNAN

¿Qué? Jazz. ¿Dónde? En la nueva Sala Telefónica inaugurada hace poco en terrenos de la SACM. ¿Quién? Wycliffe Gordon y su cuarteto. ¿Alineación? El propio Gordon en trombón, trompeta y voz, Ehud Asherie en piano, Yasushi Nakamura en contrabajo, Alvin Atkinson Jr. en batería. (Nada mejor que una banda multiétnica para darle sabor al caldo). ¿Contexto? La serie de presentaciones que bajo el rubro NY Jazz All Stars organiza y difunde en México el trompetista y promotor Eugenio Elías. ¿Conexión institucional? La mejor posible: el proyecto Jazz at Lincoln Center que preside Wynton Marsalis. ¿Primeras referencias sonoras de la velada? El swing y el dixieland. ¿Homenaje particular? A Louis Satchmo Armstrong, a través de buenas aproximaciones a su voz y a su trompeta a cargo de Gordon. ¿Ornamento específico de estilo? Un skat muy bien trabajado, que funciona especialmente bien en ciertos episodios a manera de responsorio entre el trombón y la voz. ¿Otra referencia destacada? A la música inmortal de Edward Kennedy Duke Ellington. ¿Por ejemplo? Una gran versión de It don’t mean a thing, en la que el uso de las sordinas (incluyendo la infaltable bomba destapacaños) lleva la música a estratos sonoros cercanos a la legendaria Sequenza V para trombón solo de Luciano Berio. ¿Alguna sorpresa notable? Varias. Entre ellas, por ejemplo, el vasto repertorio de efectos sonoros y modos de producción a cargo de Atkinson Jr., destacando el sistemático y eficaz uso del rim shot y la asombrosa creación de melodías en… ¡la tarola! Por si fuera poco, Atkinson Jr. también canta, y su alucinante dueto vocal con Wycliffe Gordon resulta una de las cimas de la noche.

¿Algunas otras referencias memorables? El ragtime, por ejemplo, y la música indispensable de Fats Waller. Sus African ripples brillan intensamente en el piano solo de Ehud Asherie, quien va y viene con gran flexibilidad entre sus propias contribuciones estilísticas y el homenaje al stride piano, la marca personal de la música de Waller. ¿A quién más se refiere Wycliffe Gordon a lo largo de la noche? A su ilustre colega y antecesor Jack Teagarden, un grande del trombón. La interpretación de su Black & Blue, formidable pieza contestataria y polisémica cuyo texto es una poderosa declaración política, deviene ejemplar lección de coherencia instrumental. ¿Alguna otra cosa que deban ustedes saber? Un par, al menos. Wycliffe Gordon toca brevemente un mini-trombón que es el soprano de la familia, del que extrae todas las virtudes del trombón y algunas más asociadas con la trompeta, instrumento del que también es un sólido ejecutante. Y en la sabrosa ejecución de la legendaria Caravan de Ellington, el otro trombón de Gordon, el grande, comienza sonando como un didjeridoo, dándole kilométrica amplitud al rango sonoro del cuarteto.

Dicho lo cual me bajo de esta especie de ejercicio de estilo de escuela periodística de otros tiempos para comentar que, por lo visto y escuchado esa noche, es evidente que esta serie jazzística viene a paliar un poco, en buena hora, la evidente y ya añeja carencia de espacios para el buen jazz en esta metrópoli y en esta nación. La Sala Telefónica es un espacio muy adecuado para el quehacer musical, y exhibe la virtud de tener el tamaño idóneo para colocarse a medio camino entre la Sala Carlos Chávez (chica) y la Sala Nezahualcóyotl (grande), que buena falta hacía por estos rumbos. Sería formidable que se programara allí buena música de cámara, desde recitales a solo hasta una sinfónica mediana tipo Mozart-Haydn, que permitieran calibrar en condiciones más exigentes (léase unplugged) las buenas cualidades acústicas de la sala. Por lo pronto, lo que hay en el futuro de este espacio es jazz, jazz y más jazz: la serie se reanuda el 7 de septiembre con Vincent Gardner, y las presentaciones siguientes serán protagonizadas por John Ellis, Matt Wilson y Ali Jackson. Resumen y conclusión: hay pocas experiencias musicales tan energizantes y potentes como una buena sesión de jazz. La de Wycliffe Gordon y sus cómplices fue de primera.

http://www.jornada.unam.mx/2013/08/03/cultura/a06a1cul

Wycliffe Gordon Quartet – “Hello Pops” // 06 . 07 . 2013

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Wycliffe Gordon

WYCLIFFE GORDON QUARTET – “HELLO POPS”
Sábado 6 de julio de 2013
SALA TELEFONICA del Centro Cultural Roberto Cantoral

Wycliffe Gordon, trombón y trompeta
Ehud Asherie, piano
Yasushi Nakamura, contrabajo
Alvin Atkinson Jr., batería

LA JORNADA
REPORTE DE JAZZ: WYCLIFFE GORDON
Por JUAN ARTURO BRENNAN

¿Qué? Jazz. ¿Dónde? En la nueva Sala Telefónica inaugurada hace poco en terrenos de la SACM. ¿Quién? Wycliffe Gordon y su cuarteto. ¿Alineación? El propio Gordon en trombón, trompeta y voz, Ehud Asherie en piano, Yasushi Nakamura en contrabajo, Alvin Atkinson Jr. en batería. (Nada mejor que una banda multiétnica para darle sabor al caldo). ¿Contexto? La serie de presentaciones que bajo el rubro NY Jazz All Stars organiza y difunde en México el trompetista y promotor Eugenio Elías. ¿Conexión institucional? La mejor posible: el proyecto Jazz at Lincoln Center que preside Wynton Marsalis. ¿Primeras referencias sonoras de la velada? El swing y el dixieland. ¿Homenaje particular? A Louis Satchmo Armstrong, a través de buenas aproximaciones a su voz y a su trompeta a cargo de Gordon. ¿Ornamento específico de estilo? Un skat muy bien trabajado, que funciona especialmente bien en ciertos episodios a manera de responsorio entre el trombón y la voz. ¿Otra referencia destacada? A la música inmortal de Edward Kennedy Duke Ellington. ¿Por ejemplo? Una gran versión de It don’t mean a thing, en la que el uso de las sordinas (incluyendo la infaltable bomba destapacaños) lleva la música a estratos sonoros cercanos a la legendaria Sequenza V para trombón solo de Luciano Berio. ¿Alguna sorpresa notable? Varias. Entre ellas, por ejemplo, el vasto repertorio de efectos sonoros y modos de producción a cargo de Atkinson Jr., destacando el sistemático y eficaz uso del rim shot y la asombrosa creación de melodías en… ¡la tarola! Por si fuera poco, Atkinson Jr. también canta, y su alucinante dueto vocal con Wycliffe Gordon resulta una de las cimas de la noche.

¿Algunas otras referencias memorables? El ragtime, por ejemplo, y la música indispensable de Fats Waller. Sus African ripples brillan intensamente en el piano solo de Ehud Asherie, quien va y viene con gran flexibilidad entre sus propias contribuciones estilísticas y el homenaje al stride piano, la marca personal de la música de Waller. ¿A quién más se refiere Wycliffe Gordon a lo largo de la noche? A su ilustre colega y antecesor Jack Teagarden, un grande del trombón. La interpretación de su Black & Blue, formidable pieza contestataria y polisémica cuyo texto es una poderosa declaración política, deviene ejemplar lección de coherencia instrumental. ¿Alguna otra cosa que deban ustedes saber? Un par, al menos. Wycliffe Gordon toca brevemente un mini-trombón que es el soprano de la familia, del que extrae todas las virtudes del trombón y algunas más asociadas con la trompeta, instrumento del que también es un sólido ejecutante. Y en la sabrosa ejecución de la legendaria Caravan de Ellington, el otro trombón de Gordon, el grande, comienza sonando como un didjeridoo, dándole kilométrica amplitud al rango sonoro del cuarteto.

Dicho lo cual me bajo de esta especie de ejercicio de estilo de escuela periodística de otros tiempos para comentar que, por lo visto y escuchado esa noche, es evidente que esta serie jazzística viene a paliar un poco, en buena hora, la evidente y ya añeja carencia de espacios para el buen jazz en esta metrópoli y en esta nación. La Sala Telefónica es un espacio muy adecuado para el quehacer musical, y exhibe la virtud de tener el tamaño idóneo para colocarse a medio camino entre la Sala Carlos Chávez (chica) y la Sala Nezahualcóyotl (grande), que buena falta hacía por estos rumbos. Sería formidable que se programara allí buena música de cámara, desde recitales a solo hasta una sinfónica mediana tipo Mozart-Haydn, que permitieran calibrar en condiciones más exigentes (léase unplugged) las buenas cualidades acústicas de la sala. Por lo pronto, lo que hay en el futuro de este espacio es jazz, jazz y más jazz: la serie se reanuda el 7 de septiembre con Vincent Gardner, y las presentaciones siguientes serán protagonizadas por John Ellis, Matt Wilson y Ali Jackson. Resumen y conclusión: hay pocas experiencias musicales tan energizantes y potentes como una buena sesión de jazz. La de Wycliffe Gordon y sus cómplices fue de primera.

http://www.jornada.unam.mx/2013/08/03/cultura/a06a1cul